Trabajos y tiempos: apuntes sobre la desigualdad de género

 

El concepto de trabajo ha sido identificado como empleo dentro de los sectores del pensamiento sin tener en cuenta que el ámbito mercantil se apoya en otros sectores. La economía tradicional ha invisibilizado el trabajo dentro de los hogares, es más, históricamente no ha sido considerado trabajo (Legarreta, 2008). Tampoco se ha tenido en cuenta la relación que existe entre el “proceso de producción y de reproducción de mercancías y el proceso de reproducción social de la fuerza de trabajo” (Carrasco, 2007: 147). Además, las relaciones laborales se han basado en los procesos de producción mercantil, en las condiciones de trabajo, y no en las condiciones de vida.

Los tiempos de trabajo productivo y doméstico – familiar se configuran de forma diferente: difieren los ritmos, la intensidad o la secuencia. El tiempo en el mercado laboral es un tiempo rígido, “pautado, regular, medible en términos de horario y de reloj, diacrónico” (Carrasquer, 2005: 5); el tiempo doméstico y familiar permanece subordinado al productivo, es dependiente de éste y de otras instituciones relacionadas como los colegios, comercios y demás servicios. Es un tiempo sincrónico, que puede exigir la simultaneidad de tareas, que, según qué actividad requiere unas condiciones temporales rígidas y que puede resultar imprevisible, por lo que demanda disponibilidad (Carrasquer, 2005).

Una sociedad no podría subsistir si se basa exclusivamente en el trabajo mercantil ya que necesita del trabajo dentro del hogar para el cuidado de la vida. Estos trabajos realizados en la esfera doméstica no están reconocidos socialmente. Sin embargo, se valora y se considera como universal el trabajo mercantil, asignado socialmente y asumido por los hombres. Muchas mujeres trabajadoras además de tener que realizar una jornada completa dentro del mercado laboral tienen una segunda jornada dentro del ámbito doméstico lo que Balbo (1994) denomina doble presencia que “convierte a las mujeres en equilibristas obligadas a hacer cuadrar un balance de tiempo muy rígido y se traduce en su vida cotidiana (…) en sobreagotamiento, neurotización y privatización” (Balbo: 1994: 513). No hay, por tanto, una corresponsabilidad entre mujeres y hombres en los hogares, sino que el peso del trabajo doméstico y de cuidados es asignado y asumido por las mujeres. Así, las mujeres tienen una disponibilidad parcial en el mercado laboral y trabajan menos horas anuales que los hombres.
Como vemos, la posición de las mujeres en el mercado laboral queda debilitada por la división doméstica del trabajo de tal manera que “el mercado de trabajo perpetúa la división doméstica del trabajo y viceversa. Este proceso es el resultado actual de la continua interacción de dos sistemas engranados: el capitalismo y el patriarcado” (Hartmann, 1994: 258).

La Encuesta de Empleo del Tiempo realizada por el Instituto Nacional de Estadística (2010) nos muestra que persisten las desigualdades de género en relación al trabajo no remunerado: los varones realizan una media de 2 horas 32 minutos diarios al cuidado del hogar y de la familia mientras que las mujeres dedican el doble de horas (4 horas 29 minutos de media diaria).

Tabla 1. Personas que realizan la actividad en el transcurso del día y duración media diaria (DMD) dedicada a la actividad según sexo.

 

  Hombres Mujeres
  DMD Horas DMD minutos DMD Horas DMD minutos
3 hogar y família 2 32 4 29

 

 

Instituto Nacional de Estadística. Encuesta de Empleo del Tiempo. 2010

El hecho de que exista una marcada división sexual del trabajo en los hogares condiciona la vida laboral de las mujeres: tienen una mayor parcialidad y temporalidad contractual siendo una de las dificultades para poder promocionar y hacer carrera profesional. Además, este hecho, entre otros factores, condiciona los salarios, que se mantienen más bajos para las mujeres.

Sin embargo, hay algunas medidas que pretenden, poco a poco, ir cambiando el modelo. Los Bancos del tiempo han sido una apuesta por el intercambio de servicios por servicios donde el valor de cambio es el tiempo y no el dinero. Es un proyecto que promueve una alternativa económica, en el que se fomentan las relaciones y la creación de redes sociales en el vecindario.

Una persona es donante y receptora de tiempo convertido en intercambio de actividades que mejoren la calidad de vida de las personas, la conciliación de la vida laboral y familiar y, se den respuesta a necesidades de la vida cotidiana de una forma más igualitaria. Algunos de los ejemplos de servicios a intercambiar serían: el acompañamiento de personas de la tercera edad ayudándoles a hacer la compra o a ir al médico; ayudar a niñas y niños a hacer los deberes, leerles cuentos o jugar; hacer de canguro de niñas y niños; cuidado de animales domésticos; realizar tareas domésticas o reparaciones en los hogares; etc. (http://bancdetempsdesants.org/). La Asociación para el Desarrollo de los Bancos del Tiempo ha desarrollado un vídeo explicativo sobre los Bancos del Tiempo (https://www.youtube.com/watch?time_continue=1&v=Q_2-pXhU2Og) donde remite al siguiente enlace para encontrar el Banco del Tiempo más cercano: http://www.bdtonline.org/

Andròmines apuesta por un modelo de organización del trabajo que posibilita a su plantilla poder compatibilizar la vida laboral con la familiar. En este sentido, una de las medidas que se establecen están relacionadas con los horarios laborales, que favorecen la conciliación laboral – familiar.
Por otro lado, Andròmines, organiza talleres, como los talleres de robótica infantil, en los que invita a participar a madres y padres con hijas e hijos fomentando la corresponsabilidad en los cuidados y promoviendo el tiempo de ocio en familia: https://twitter.com/Andromines/status/941962624706797568

Avanzar hacia la igualdad de género en el mercado laboral requiere de una mayor implicación de las instituciones públicas, las empresas y el tercer sector. La actuación de estos agentes debe ir en la línea de posibilitar la conciliación real del ámbito laboral y familiar mediante la organización efectiva del tiempo. Asimismo, una corresponsabilidad en las tareas del hogar y del cuidado de personas dependientes se hace necesario para alcanzar una igualdad real entre mujeres y hombres. Esto requiere un cambio en el sistema de valores y creencias para lograr una valorización social del trabajo doméstico y un reparto equitativo en las tareas. Es fundamental avanzar hacia un sistema donde la vida se sitúe en el centro.

Patricia Fiol
Tècnica d’Inserció-Prospecció d’Andròmines

 

Bibliografía

− Asociación para el Desarrollo de los Bancos del Tiempo. [en línea] [fecha de consulta: 19 de marzo 2018]. Disponible en: <http://www.bdtonline.org&gt;
− Balbo, Laura (1994). “La doble presencia” en Borderías; Carrasco; Alemany (1994) Las mujeres y el trabajo: rupturas conceptuales. Barcelona: Icaria.
− Banco del Tiempo de Sants [en línea] [fecha de consulta: 19 de marzo 2018]. Disponible en: <http://bancdetempsdesants.org&gt;
− Carrasco, Cristina (2007) “Mujeres y Trabajo: Entre la invisibilidad y la precariedad” En: Birulés Bertrán, Josefina y Vivas Larruy, Mª Ángeles. Mujeres y Trabajo: Entre la precariedad y la desigualdad. Madrid: Consejo General del Poder Judicial pp. 145 – 163
− Carrasquer Oto, Pilar (2005) “El temps: masculí i plural. Apunts sobre la temporalitat sexuada de la vida quotidiana i la problemática de la conciliació”. Ambits. Monográfico sobre “Temps i Vida quotidiana”. Nº 32
− Hartmann, Heidi (1994). “Capitalismo, patriarcado y segregación de los empleos por sexo”. En: Borderías, Cristina, Carrasco, Cristina y Alemany, Carmen. Las Mujeres y el Trabajo: Rupturas conceptuales. Barcelona: FUHEM. pp. 255 – 294.
− Instituto Nacional de Estadística. [en línea] Encuesta de Empleo del Tiempo. [fecha de consulta: 19 de marzo 2018]. Disponible en: <http://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176815&menu=resultados&idp=1254735976608&gt;
− Legarreta Iza, Matxalen (2008) “El tiempo donado en el ámbito doméstico. Reflexiones para el análisis del trabajo doméstico y los cuidados”. Cuaderno de Relaciones Laborales. Nº 2, pp. 49 – 73.
− Twitter. [en línea]. Andròmines. [fecha de consulta: 19 de marzo 2018]. Disponible en: <https://twitter.com/Andromines/status/941962624706797568&gt;

 

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

w

S'està connectant a %s